¿Qué escritora eres hoy?
Claves para indagar las fases de tu proceso creativo
Es muy común que nos frustremos en la escritura: pensamos en escribir, pero no escribimos; anhelamos el tiempo y el espacio perfectos, pero estamos demasiado cansadas —incluso asustadas — para habitarlos.
Para poder vivir nuestra escritura con menos presión tuvimos que aprender que el proceso creativo no es lineal. Cuando iniciamos un proyecto nuestras expectativas son muy altas, pero no siempre están alineadas con aquello que podemos hacer. A veces estamos disponibles para abrir la computadora y escribir una escena, sin embargo, también hay días que necesitamos salir a dar un paseo o simplemente dejar que la escritura germine en nuestra imaginación. Y todas estas cosas —escribir en la compu, pasear, leer, ordenar el archivo, etc— son igual de importantes en el proceso creativo.
Por eso en las formaciones siempre invitamos a nuestras estudiantes a preguntarse: ¿qué escritora estas siendo hoy?
Aquí te damos algunas claves para averiguarlo:
1. Escritora catártica
Algunos días el cuaderno nos pide pura catarsis: volcar emociones, ideas o recuerdos sin expectativas estéticas, simplemente dejando que la pulsión encuentre su cauce.
2. Escritora mental
A menudo tenemos la sensación de que la escritura se queda en una fase especulativa. Pensamos: esto suena genial en mi cabeza, pero, ¿cómo lo hago texto? Pues bien, es una fase importante del proceso creativo porque nos permite prestarle atención a aquello que nos convoca. Eso sí: tenemos que equilibrarla para que nos termine dando jaqueca.
Te recomendamos que en esta fase también te permitas leer con corazón aquellas obras que te inspiran y alientan.
3. Escritora corporal
En Casa Índigo creemos que el cuerpo es el primer territorio de la creación, por eso merecemos atender sus derivas (que son las nuestras). A veces es más nutritivo para nuestro proyecto que salgamos a caminar, estiremos, acariciemos a una amiga o a nuestra pareja, en fin, que nos preguntemos, cada una dentro de sus posibilidades: ¿cómo está el cuerpo hoy? Y dejemos que el cuerpo escriba con su gramática particular, confiando en que cuando sea necesario, sus experiencias se volverán texto.
4. Escritora anotadora
Muchas de nosotras sentimos que la escritura dispersa, las notitas, los apuntes, los mensajes que nos enviamos a nosotras mismas o los recordatorios no son «realmente» escritura, les quitamos importancia, pero son gestos fundamentales para conectar con el proyecto que estemos abordando, sea la escritura de un libro, el lanzamiento de un blog personal o un fanzine.
5. Escritora escribiente
Sin ser un proceso lineal, habiendo atravesado todos los estadíos posibles, un día abrimos la computadora y, efectivamente, escribimos durante un rato largo. Armamos una escena, un diálogo, un par de poemas, y sentimos un alivio interior indescriptible. Esa satisfacción solo llega porque existe todo lo demás.
6. Escritora organizadora
Para nosotras es muy importante darle espacio a esa escritora que también nos habita y que en algunos momentos sólo quiere ordenar fragmentos, recolectar sus notas o tomar decisiones de autoedición. Eso sí: cuidado porque puede ser una gran excusa para no escribir. ¿Un truco? Asignarle un tiempo semanal y respetarlo.
7. Escritora feliz
Por supuesto, el descanso es importante en cualquier proceso creativo. No podemos asumir que nuestra fuente creativa es infinita, por eso también debemos nutrirla conversando con alguien que nos estimule, haciendo algo relajante como leer o escuchar música, ir a ver una exposición o tumbarnos en un parque.
¿Qué otros momentos del proceso creativo te parecen importantes? Te invitamos a preguntarte qué escritora eres hoy y que nos cuentes en comentarios. Nos gustaría honrarlas a todas, aunque algunas sean más incómodas que otras.
Abrazos,
las í
Casa Índigo es una escuela virtual de escritoras con más de 1.300 alumnas hispanohablantes alrededor del mundo. Nos especializamos en la literatura intimista, testimonial y autobiográfica con perspectiva de género.
Hemos creado El viaje de la escritora, un programa formativo profundo que acompaña el proceso creativo desde la idea al libro.



