Cuán cierto es todo esto que compartís aquí, queridas índigas. Yo personalmente no he experimentado ese síndrome en relación al acto creativo; he logrado, y de esto estoy muy orgullosa, crear un espacio de escritura libre y es gozoso, disfruto muchísimo ahí. La impostora viene después, en la frontera en la que se acaba la escritura y empieza la exposición. Ahí sí empiezan las comparaciones, el no estás a la altura, no te van a querer etc. Entiendo que sacar ahí fuera tu escritura y a una misma como autora requiere de abrazo, después de todo nos exponemos a pecho abierto. Yo no lo he encontrado o tal vez sea que necesito demasiados abrazos. Veo grabados del Círculo Sáfico de Madrid en el que Elena Fortún y tantas otras se arroparon unas a otras y siento tristeza por haber nacido en esta época tan fría que reduce toda nuestra hunanidad a tibios avatares, la caricia de una mano al ‘like’; no termino de adaptarme a esto, me cuesta, me cuesta mucho (ya me dijo mi psicólogo que soy poco adaptativa y mal 😅). En fin, no me hagáis mucho caso. Hoy estoy un poco triste, debe de ser porque acaba de bajarme la regla 😯 Besitos
Querida: gracias siempre por tu honestidad y apertura. Amamos tu escritura, realmente y de verdad. Podemos empezar por pequeños gestos de exposición, a veces: ir a una lectura abierta, por ejemplo.
Yo soñé con escribir durante años. Por fin hace un tiempo "blindé" los domingos por la mañana. Y si puedo, algunas horas más. He conseguido escribir cientos de páginas, aprender y disfrutar escribiendo.
Cuán cierto es todo esto que compartís aquí, queridas índigas. Yo personalmente no he experimentado ese síndrome en relación al acto creativo; he logrado, y de esto estoy muy orgullosa, crear un espacio de escritura libre y es gozoso, disfruto muchísimo ahí. La impostora viene después, en la frontera en la que se acaba la escritura y empieza la exposición. Ahí sí empiezan las comparaciones, el no estás a la altura, no te van a querer etc. Entiendo que sacar ahí fuera tu escritura y a una misma como autora requiere de abrazo, después de todo nos exponemos a pecho abierto. Yo no lo he encontrado o tal vez sea que necesito demasiados abrazos. Veo grabados del Círculo Sáfico de Madrid en el que Elena Fortún y tantas otras se arroparon unas a otras y siento tristeza por haber nacido en esta época tan fría que reduce toda nuestra hunanidad a tibios avatares, la caricia de una mano al ‘like’; no termino de adaptarme a esto, me cuesta, me cuesta mucho (ya me dijo mi psicólogo que soy poco adaptativa y mal 😅). En fin, no me hagáis mucho caso. Hoy estoy un poco triste, debe de ser porque acaba de bajarme la regla 😯 Besitos
Querida: gracias siempre por tu honestidad y apertura. Amamos tu escritura, realmente y de verdad. Podemos empezar por pequeños gestos de exposición, a veces: ir a una lectura abierta, por ejemplo.
Abrazo enorme
Soberbio este artículo, lo amé 🙏🏼💕✨. Gracias por traerlo aquí
Muchas gracias a ti por leer
Yo soñé con escribir durante años. Por fin hace un tiempo "blindé" los domingos por la mañana. Y si puedo, algunas horas más. He conseguido escribir cientos de páginas, aprender y disfrutar escribiendo.
Nos alegramos mucho, Verónica, de que hayas podido guardar esas mañanas domingueras para tu escritura. ¡Maravilla!